Crónica

Participantes:

– Sporting de Lisboa (Portugal)
– Villarreal CF (CAMPEÓN)
– CD Badajoz
– Extremadura UD

FINAL EXTREMEÑA

– CD Badajoz 0-1 Extremadura UD

Gol: 0-1 Willy marca con un excepcional cabezazo.

CD Badajoz: Monclova; Javichu, Borrego, Parada, Gallego; Rodao; Flores, Herrera, Ruano, Adri; Joselu.
También jugaron: Isi Jareño, Marco Rosa, Repo, Manuel Pinheiro y Ángel Méndez.

Extremadura UD: Fuentes; Sergio, Pereira, José Rodríguez, Manu; Barragán, Pierre, Curro; Dieguito, Willy, Agudo.
También jugaron: Saavedra, Nevado, Javi Pérez, Cristo, Savo, Hendrio y Perera.

Incidencias: Unos 2.800 espectadores presenciaron la edición regional del Trofeo Ibérico.

Árbitro: Del Río Lozano. Amonestó al local Ruano y a los visitantes Barragán y Willy.

Crónica: Ni el calor, ni que sea un partido amistoso, ni el típico «todavía hay mucha gente de vacaciones». nada de eso pudo con el resurgir del Trofeo Ibérico. Los aficionados llegados desde el país vecino se mezclaban con los locales sin ningún tipo de problema y con absoluta cordialidad. La mejor muestra, sin duda, del espíritu de este torneo. La afición del Sporting -que llenaba parte de la tribuna y del fondo habilitado- de hecho no dejó de animar a los suyos en todo el encuentro.

Las altas temperaturas obligaban a a los futbolistas de ambos conjuntos a acercarse a su respectivo banquillo de manera continua para hidratarse. Esto es algo que los cuerpos técnicos de los dos equipos ya tenían previsto, puesto que las botellas de agua copaban las zonas técnicas como pocas veces se recuerda, y eso que se jugaba a esa hora -20:15 en pleno mes de julio- por un acuerdo entre ambos clubes para poder llegar a buena hora a sus localidades de origen.

El intenso calor afectaba también de manera agotadora a todos los participantes en el espectáculo. El Villarreal, que comenzaba el choque muy intenso, tuve que bajar su ritmo pocos minutos después debido a los 40 grados que pegaban de lleno sobre el césped. El colegiado, siendo consciente de la situación y acogiéndose a una de las últimas reglas FIFA, paró el juego a la media hora para que los futbolistas se refrescaran. Los dos técnicos, Marcelino y Jorge Jesús, ponían a prueba el algodón de sus polos corporativos y rezaban para que las manchas de la espalda no les delataran excesivamente.

En el Nuevo Vivero se dieron cita unos 5.500 espectadores, de los que 2.000 eran seguidores del Sporting.

El saque de honor lo hizo Antonio Ballesteros, el presidente blanquinegro que puso en marcha el Trofeo Ibérico en 1967

El sector de la afición que más calor pasó fue el que se alojaba en la zona de preferencia. Los valientes que decidieron adquirir su localidad en esa zona, aún a sabiendas de la hora de disputa, es para hacerles un monumento -portugueses también en su mayoría-.

La organización de un evento de este tipo engloba también otra serie de cuestiones que se escapan del ámbito deportivo. El CD Badajoz tuvo el detalle de invitar a realizar el saque de honor a Antonio Ballesteros Doncel, presidente de la entidad que puso en marcha la primera edición del Trofeo allá por el año 1967, con el Sporting de Lisboa proclamándose campeón, curiosamente. Fue un día también para comprobar la numerosa afición que el Sporting tiene en las localidades de su país cercanas a la capital pacense. Alrededor de 2.000 seguidores verdiblancos se dieron cita en el Nuevo Vivero. La localidad más representada fue Campomaior.

Estos acontecimientos que suelen ser tan nombrados y comentados en redes sociales, se prestan a que los asistentes den rienda suelta a sus habilidades en lo referente al postureo, una de las aficiones más practicadas en nuestro país. Los teléfonos móviles no paraban de teclear y disparar a lo largo y ancho del estadio.

Que el partido era importante -al menos para la capital pacense- lo demuestra el número de autoridades que se dieron cita. Presidiendo el encuentro estaban el presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, el alcalde de la ciudad, Francisco Javier Fragoso y la delegada del Gobierno en la región, Cristina Herrera, entre muchos otros que daban muestras del calor sofocante. El Villarreal, por ejemplo, también estaba bien representado en la figura de su presidente, Fernando Roig, y su consejero delegado, José Manuel Llaneza.

También es muy importante para que un torneo de este tipo perdure en el tiempo, que tenga bastante repercusión en los medios de comunicación. La televisión en directo y las decenas de medios acreditados llegados de tres países diferentes hacen soñar a la directiva blanquinegra con la idea de devolver con todas las de la ley el Trofeo Ibérico a Badajoz.

FINAL

Sporting de Lisboa 0(3) – 0(4) Villarreal

Sporting de Lisboa: Azbe Jug; Jefferson Moreira, Naldo Pereira, Joao Pereira, Sebastián Coates; Radosav Petrovic, Bryan Ruiz, Bruno César, Iuri Medeiros; Alan Ruiz y Hernán Barcos.
También jugaron Joao Palinha, Martin Zeegelar, Rubén Pereira, Ezequiel Schelotto, Daniel Podence, Islam Slimani, Matheus Pereira y Everton Santos.

Villarreal: Sergio Asenjo; N’Diaye, Daniele Bonera, Antonio Rukavina, Jose Angel; Manuel Trigueros, Mario, Samu Castillejo, Jonathan Dos Santos; Akram Afif y Roberto Soldado.
También jugaron Víctor Ruiz, Andrés Fernández, Guido Larrea, Jaume Costa, Mario González, Ramiro Guerra, Alfonso Pedraza, Aitor Cantalapiedra, Leo Suárez, Pantic y Llambrich.

Arbitro: Hernández Maeso. Sin amonestados.

Crónica: 

El Villarreal se adjudicó el Trofeo Ibérico al vencer en la tanda de penaltis al Sporting de Portugal (4-3), tras un partido que concluyó con empate a cero y disputado bajo un intenso calor.

El trofeo, que vuelve a jugarse tras once años de ausencia (la última edición data de 2005 y el vencedor fue el Atlético de Madrid), vivió una final igualada y con mucha presencia de seguidores lisboetas en la grada del estadio Nuevo Vivero de Badajoz.

Unos aficionados que no han podido ver sobre el tapete pacense a los campeones de la Eurocopa con Portugal Rui Patricio, William Carvalho, Joao Mario y Adrien Silva, con los que aún no contaba el técnico Jorge Jesús.

El partido comenzó con gancho, sobre todo gracias a tres ocasiones clarísimas por parte del Villarreal, destacando el balón rechazado por el guardameta Azbe Jug a tiro de Roberto Soldado.

El conjunto español tuvo en el eje de la distribución a Manuel Trigueros y a Jonathan Dos Santos, que habilitaron en diversas ocasiones a los laterales, principalmente a José Angel, un quebradero de cabeza para el ex valencianistaJoao Pereira.

Sin embargo, el partido se fue diluyendo debido al intenso calor, con el jugador del Sporting Radosav Petrovic muy acertado en la contención y el uruguayo Sebastián Coates expeditivo ante Soldado.

A la media hora de juego, el ‘submarino amarillo’ volvió a contar con una ocasión más del delantero valenciano, aunque fue el Sporting quien pudo marcar al final de la primera parte tras un remate de Hernán Barcos, anulado por fuera de juego.

En la reanudación, la perla sportinguista Daniel Podence volvió a evidenciar su calidad y su habilidad para el regate mostrada en los anteriores partidos de pretemporada de los hombres de Jorge Jesús, mientras que en el Villarreal destacó la personalidad de Guido Larrea.

Pese a todo, ni los muchos cambios modificaron la tónica del partido, y solo una ocasión final de Iuri Medeiros, que dio en el palo, pudo desequilibrar la balanza.

Finalmente, el Villarreal se impuso en los penaltis (4-3) y se llevó el trofeo.